Las emociones y el ser humano

Después de leer diversos libros etiquetados como supuestos libros de psicoanálisis o auto-ayuda, el toparme con “Alquimias de la mente : La racionalidad y las emociones”, me ofrecía una puerta abierta a entender lo importante que es el papel que juegan las emociones dentro de nuestras vidas, como estas condicionan nuestras conductas del día a día, siendo uno consciente o no de ellas, y que a groso modo como intervienen estas dentro de una sociedad determinada. De este modo el autor Jon Elster hace un complejo estudio sobre las emociones dotando al lector de ciertas connotaciones para el análisis de cualquier sujeto ya sea de modo individual o colectivo. Es decir que amplia la visión de cualquier estudio haciendo énfasis en que las emociones son imprescindibles para el estudio de las personas, ya que apoyo la hipótesis que concibe a las emociones como la materia de la vida y que son imprescindibles para poder asimilar ciertas conductas  del comportamiento humano inteligibles si no es porque comprendemos como afectan sobre el sujeto ciertas emociones.

Para el estudio de las sociedades, el estudio de la formación de las preferencias a través de la socialización y de la presión entre iguales, las emociones plantean una nueva visión complementaria o paralela a las metodologias tanto sociológicas como antropológicas, si se afirma que la sociedad está construida por personalidades asumidas. Todos nosotros mostramos distintas emociones al resto, como si de un velo se tratase o una mascara más, ocultando lo que sentimos y mostrando lo que no sentimos realmente, es decir que en todas las condiciones sociales que se nos presenten, cada uno de nosotros adopta una personalidad por la cual queremos que se nos identifique. Si nos paramos a pensar sobre la ultima afirmación, llegaremos a la conclusión de que una emoción puede hacer presión para que se oculte otra emoción en público como describen los autores moralistas. De echo uno mismo puede convencerse de que tiene emociones que realmente no tiene pero que siente la necesidad de tener o contrariamente hay quien piensa que tiene emociones que necesitan no tener. Otro de los fenómenos que amparan las emociones, es el contagio emocional, que sucede al exteriorizar una emoción hacia otra persona y que llega a transmitirse hacia una tercera persona. El hecho de que se emita una imitación inconsciente que conduzcan a la persona a un proceso del feedback, que provoque un efecto desinhibidor al transmitir una señal que ceda ciertas emociones  que normalmente podría mantener controladas.

Comprendo que muchas de las actuales sociedades están compuestas por sujetos engañados que al mismo tiempo sufren autoengaño , ya que la separación entre estos dos términos es muy frágil. Entender que siempre nos mostramos disfrazados ante el resto, puede provocar que nos acabemos disfrazando ante nosotros mismos provocado por un mecanismo de costumbre. Mecanismos que son accionados de nuevo por las  disconformidades entre las creencias propias y la opinión publica, que están inducidas por lo que denominamos amor propio, es decir la necesidad de ser estimados por los demás y por nosotros. La preocupación tanto por la imagen que tienen de nosotros como por la imagen que tenemos de nosotros mismos serán los promotores del engaño y el autoengaño que ante nuestros defectos se pueden conseguir ocultarlos o convertirlos en virtudes. Unas de las emociones que entra a jugar en esta partida puede ser el orgullo que ciega al hombre impidiendo que consiga ver los remedios que le liberen de los aspectos con los que carga, dificultando la cura de sus defectos.

Para concluir quiero constatar que después de leer el libro de los estudios de J. Elster, se reafirma mi idea de que las emociones son irrelevantes dentro de las conductas humanas, que las personas se mueven y viven en función de ellas, el estudio  de estas puede desvelarnos inquietud de cogniciones que tiene el sujeto instauradas en el interior y de este modo entender el porque uno se comporta de cierto modo, de hecho esto no se aleja demasiado de las teorías de Freud y su psicoanálisis donde desvela, así por encima, de la relación entre el Ello, el Yo y el SuperYo que al pueden provocar emociones distintas balanceandose entre lo  placentero y doloroso,  es así con el gran sabio llegará a desvelar casi una veintena de ciertos mecanismos de defensa que el ser humano construye para poder seguir avanzando conteniendo la ansiedad que puede provocar que falle el objetivo del pensamiento desiderativo. Por lo tanto no debemos estar tan equivocados porque hay que ser muy atrevido para desmontar las grandes teorías que surgen del gran maestro Sigmund Freud.

 

 

 

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~ por antropologia2010 en abril 19, 2010.

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